
Pues definitivamente tenia que haber algo de esto. Y que manera de rajarse para el April`s Fool. Link.

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Despues de su gran Lanzamiento, como pasa con cualquier gadget actual no podian faltar… los jueguitos (ocho para ser presisos). Link de Video Aca.

Pues si aparentemente existe vida despues de “Alice”. Dale un vistazo al trailer de la proxima pelicula de Milla Jovovich. Link.

El metodo utilizado por Blanchard para realizar un robo espectacular
Navegando la red hace un par de días me encontré con una nota magnífica, esta hablaba de un ingenioso ladrón que había robado una importante joya hace varios año atras, pero mientras continuaba leyendo el extenso texto me di cuenta que me encontraba ante una impresionante noticia, que narraba la historia de uno de los ladrones más ingeniosos de todos los tiempos.
Imagínense una de esas películas de robos estilo Ocean´s Eleven, donde el ladrón, extremadamente hábil deciende en paracaidas hasta un viejo castillo europeo, con un plan infalible para robar una joya valuada en una ridícula suma de dinero como 2 millones de dolares. Pues aunque esto parezca una historia ficticia es exactamente como Gerald Daniel Blanchard, en Junio de 1998, robó el Koechert Diamond Pearl, una estrella de 10 puntas, todas ellas dimantes, alrededor de una perla blanca, mas conocida como la estrella de Sisi, joya que pertenecía a la Emperatriz Elizabeth.

Sissi star: La joya que robo Blanchard
Blanchard realizó este robo como se haría en las mejores películas de hollywood. Un par de días antes de su gran golpe, el era un turista más dándose una vuelta por Europa junto a su muy adinerada familia política. Gracias al status VIP de su suegro, al llegar a Schloss Schönbrunn, el equivalente de Versalles en Austria, pudo tomar un tour especial para ver la famosa joya. Con una habilidad increíble para evaluar sistemas de seguridad, logró evaluar desde los sensores de presión hasta los ángulos de las cámaras de seguridad. Blanchard fue tan hábil que logro aflojar los tornillos del pedestal con una llave mientras el tour continuaba hacia otro cuarto.
A lo largo de la nota, se va contando la manera espectacular en la que este ingenioso ladrón descendió al castillo con un paracaídas, saltando desde una avión piloteado por uno de sus cómplices, entró por una ventana que el mismo había desasegurado durante su paseo al castillo, robó la joya reemplazándola por una replica comprada en la tienda de recuerdos y volvió al día siguiente para verles las caras a los visitantes que apreciaban la baratija que el había dejado en lugar de la joya original. La magnífica diferencia entre Blanchard y las películas hollywoodenses es que a él NO LO AGARRAN y nadie jamás lo relacionó con el robo.
El robo de la Estrella de Sisi fue el paso que lo llevó de ser un simple ladrón a un “criminal virtuoso”. A los 16 años Blanchard compró una casa de más de 100.000 dólares pagando en efectivo, habiéndo contratado un abogado para firmar por él. Si bien Blanchard era muy cuidadoso en no dejar pistas que lo relacionen, era un tanto ostentoso y bocasuelta, rasgo sque en más de una ocasión lo delatarían, como la vez que llamó la ateción de la policía despues de un robo, al pagar una pizza sacando un fajo de dientos de dólares.

De izquierda a derecha: Blanchard a sus 8 años, el y su familia y la novia de blanchard disfutando un botin.
Durante casi una década Danny, como se hizo conocer al mudarse a Nebraska, se dedicó virtuosamente al robo de bancos. Había dado vida a más de trece identidades distintas, utilizado varios métodos, desde disfrazes hasta escabullirse por los ductos de ventilación, además de estar muy bien equipado: lentes de visión nocturna, cámaras con lentes de larga distancia, antenas para recibir la información de los micrófonos y cámaras que dejaba plantados en los bancos, entre otros artefactos. Todas estas facilidades técnoñógicas de las que se valía sumadas a su habilidad para analizar la probabilidad de riesgo y su sigilo dejaban a la policía sin ninguna pista; ni una sola huella y ninguno de los seguros había sido forzado, puesto que Blanchard se dedicaba a practicar el desarmado y armado de los seguros en su propia casa, habilidad que tenía desde niño, llevándola al punto de perfección, pudiéndo volver a armar un seguro de alta calidad utilizad en cajeros automáticos en 40 segundos, como lo demostró la prueba a la que lo sometió la policía en el 2006. Si enmbargo, nadie es perfecto, verdad?
En 2004, Blanchard creía tener el plan perfecto, poco sabía que más bien éste sería el plan que lo delataría y gradualmente, resultaría en su encierro. Su descuido fue el haber rentado la vagoneta para el robo su nombre, pista que los investigadores Larry Lavasseur y Mitch McCormick, policías de Winnipeg, su tierra natal. Los micrófonos que Blanchard había plantado en el banco le dieron la oportunidad de mantener un perfil bajo durante los dos siguientes años ya que logró escuchar que la policía ya tenía su rastro. Sin embargo, los detectives no se dieron por vencidos y siguieron su ivestigación consiguiendo en el 2006 permiso para intervenir sus 18 líneas telefónicas. Es sabido que éste método de intervención de llamadas tiene un largo proceso antes de dr frutos, en el caso de Blanchard su elocuencia y facilidad de palabra, acortaron este proceso a un cómodo lapso de dos semanas, sorprendiendo a los investigadores, puesto que las llamadas eran casuales y explícitas, como aquella en la que llama a la madre de su socia para pedirle que le diese permiso para viajar al Cairo a realizar la gran esafa d tarjetas de crédito: “vamos a hacer mucho dinero” le dijo “pero no preocupes, todo estará bien”.
El 23 de enero de 2007 un grupo del SWAT arrestó a Blacard y a uno de sus cómplices en su condominio en Vancouver a la vez que mucha otras órdenes de arresto se llevaban a cabo al rededor de toda Cánada, arrestando a casi todos sus cómplices. La sentencia original de Gerald Daniel Blanchard fue de 164 años, sin embargo, tras haber colaborado con las investigaciones y haber compartido con la policía sus experiencias a detalle, su sentencia fue reducida a ocho años, habiéndo servido sólo dos. Jamás testficó en contra de ninguo de sus cómplices, y al momento de dictar la sentencia, el juez dijo que los bancos deberían contratarlo para mejorar su seguridad y pagarle un millón de dólares al año, “Creo que tienes un brillante futuro si decides llevar una vida dentro de la ley”.
Via: Wire
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